lunes, 3 de junio de 2013

¡Cómo Internet esta cambiando la forma en que funciona el cerebro humano!

Con la masificación de Internet las redes sociales, la telefonía celular, la cotidianidad se ha visto modificada durante los últimos años.El Prof. Dr. Ricardo Allegri, jefe de Neurología Cognitiva de Fleni e investigador independiente del Conicet, explica este fenómeno: "Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anterioresse alteran; es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, actualmente es en paralelo, por eso una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes".


Plástico como el cerebro
La Dra. Tracy Alloway, experta en psicología cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia, realizó un estudio para analizar el impacto de las aplicaciones tecnológicas en la memoria del trabajo , es decir, los procesos cerebrales involucrados en retener información durante un período corto y cómo manipulamos esta información. Esta memoria, además de almacenar los recuerdos, nos ayuda a utilizarlos para relacionar datos y resolver problemas.
"Los cerebros de los niños, por su relación con las nuevas tecnologías y por la evolución propia del hombre, tienen diferencias respecto de los cerebros de las generaciones anteriores, por eso es indispensable cambiar el sistema educativo, que está prácticamente obsoleto. Nosotros aprendimos acumulando datos y lo valioso era saber muchas cosas. Sin embargo, hoy los datos están accesibles todo el tiempo, de modo tal que ya no es un valor para el cerebro el acumular información", sostiene la Dra. Alba Richaudeau.


Antes y Después de la Mente

AntesDespués

"De esta manera pudimos observar que el acto de comprobar el estado de un amigo y sus actualizaciones en Facebook fue un importante predictor del coeficiente intelectual verbal. Esto es así porque cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (es decir, el estado de actualización) y descartar el conocimiento previo acerca de dicho individuo.De esta manera es posible que usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal".
Además, Alloway está analizando el impacto de aplicaciones populares como YouTube y Twitter en la memoria de trabajo. Según los primeros resultados del estudio, tales aplicaciones estarían disminuyendo dicha habilidad: "Mis conclusiones indican que estas herramientas podrían estar perjudicando las capacidades del ser humano, que existe la posibilidad de que este tipo de tecnología pueda dañar nuestra memoria de trabajo ya que nos insta a realizar actividades muy breves y cortas. Con Twitter, que se basa en mensajes de 140 caracteres, utilizamos muy poca información en cada mensaje. De esta manera no estamos usando la memoria ni la capacidad del lenguaje tal como lo hacíamos en el pasado, y lo mismo sucede con el uso de los mensajes de texto. Por otro lado, cuando una persona está usando Facebook tiene que tener en cuenta la nueva información de su amigo (que sería el estado de actualización), y descartar el conocimiento previo acerca de dicha persona. De esta manera es posible que el acto de usar Facebook sirva para aumentar las capacidades cognitivas como la memoria de trabajo y el coeficiente intelectual verbal", sostiene.


El Efecto Google
Los motores de búsqueda tienen un impacto fundamental en el funcionamiento de nuestro cerebro. Los expertos denominan Efecto Google al fenómeno por el cual la población ha comenzado a utilizar Internet como su banco de datos. De esta manera, las computadoras y los buscadores se han convertido en una especie de sistema de memoria externa al que puede accederse a voluntad del usuario y al que la memoria humana se está adaptando.
"Este alejamiento de la memorización en última instancia puede ayudar a la gente a mejorar su comprensión, porque la memoria es mucho más que la memorización, y el Efecto Google nos permite liberar más espacio en nuestros cerebros para orientarlo más al procesamiento de información", asegura Alloway.
"Está claro que hoy, el Efecto Google es la forma actual de acopio de datos. Si bien puede verse como detrimento para el ejercicio de la memoria, desarrolla otras áreas como la creatividad y asociación rápida, y la posibilidad de realizar lecturas simultáneas. El acceso instantáneo a la información variada permite la comparación, la asociación de ideas, y estimula la flexibilidad cognitiva mediante la utilización de juegos y programas informáticos. El cerebro tiene muchas funciones, una es la memoria. Si bien ésta es la que parece descansar en el nuevo escenario, otras como la rapidez visual y motora, la deducción, la concentración y la atención utilizadas en Internet son propiciadas como una forma de gimnasia cerebral", destaca la Dra. Marcela Cohen.

Mentalmente social
Casi el 40% de los argentinos tiene una cuenta en Facebook, según un reciente estudio de la consultora eMarketer, que vaticina que para 2014 existirán 17 millones de personas registradas en esta red social. Con estos datos, el país se coloca como el tercero a nivel mundial con mayor penetración y como líder en América latina.
"Hay evidencia de que los individuos que están más conectados socialmente pueden retrasar la pérdida de memoria en la edad avanzada", dice Alloway, y explica que, por ejemplo con el uso de Facebook, la memoria de trabajo puede ser estimulada y mejorada a cualquier edad, obteniendo un impacto enorme en las capacidades cognitivas y de aprendizaje.
"Las nuevas tecnologías cambian paradigmas. De esta manera, las formas de procesamiento que eran habituales en generaciones anteriores empiezan a cambiar, es decir, si en el pasado el procesamiento de la información era más lineal, hoy el cerebro trabaja de otra manera, por eso las conversaciones hoy no son lineales, sino que se dan en paralelo, motivo por el cual una persona puede mantener al mismo tiempo varias conversaciones diferentes a través de Twitter, SMS y chat, sin inconvenientes", advierte el Prof. Dr. Ricardo Allegri.
El investigador Ryota Kanai, del Instituto de Neurociencias Cognitivas del Colegio Universitario de Londres, lleva tiempo investigando el funcionamiento del cerebro. Junto a su equipo encontraron que existe una relación directa entre el número de amigos que una persona tiene en Facebook y el tamaño de ciertas regiones del cerebro, lo que eleva la posibilidad de que el uso de redes sociales pueda cambiar este órgano.
Para llegar a esta conclusión escanearon el cerebro de 125 estudiantes universitarios usuarios de Facebook y compararon los resultados con el tamaño de sus grupos de amigos, tanto en la red como en el mundo real.
"Creo que la razón por la cual se encontró dicha correlación entre el número de amigos de Facebook y lo que sucede en varias regiones del cerebro tiene que ver con el impacto de la actividad social online de las personas, que podría reflejar su nivel de sociabilidad general o de extroversión. Las redes sociales son enormemente influyentes, pero todavía conocemos muy poco sobre el impacto que tienen en nuestros cerebros", reconoce Kanai.
Está claro que las nuevas tecnologías no atrofian el cerebro, como muchos creen. De todos modos, los entrevistados enfatizan que son herramientas para realizar determinadas acciones, y no deben ser utilizadas como un fin en sí mismo.
Al ritmo al que avanzan las tecnologías parece imposible prever cómo funcionará nuestro cerebro en sólo 20 años. "Este órgano tiene una gran capacidad de adaptación. Es mentira que tenemos zonas del cerebro que no se usan. Todo lo que tenemos lo usamos y todo se adapta para una mejor interacción con el mundo", concluye el Dr. Allegri.
En definitiva, como dice el neuropsicólogo Mark Mapstone, de la Universidad del Rochester Medical Center de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, al ser consultado por La Nacion: "El hombre se ha centrado en la tecnología desde los albores de los tiempos. Controlar el fuego, inventar la rueda y desarrollar el lenguaje escrito son sólo algunos ejemplos de lo que ha sido la evolución. Los humanos somos animales de adaptación, y en este contexto utilizamos la tecnología para que la especie continúe avanzando". 

                                                                                                                 By Sofi

lunes, 20 de mayo de 2013

Educación del siglo XXI

Para ayudar a los alumnos a alcanzar niveles de participación plena dentro
de sus comunidades, los educadores deben enfocarse en las
habilidades del siglo XXI, que permitirán desenvolverse en una
sociedad cambiante y adaptable a una tecnología permanente evolución:

Responsabilidad y adaptación: ejercer responsabilidades personal y flexibilidad
en contextos personales, laborales y comunitarios, establecer y alcanzar
objetivos para uno mismo y para terceros.
Capacidades comunicativas: Comprender, manejar y establecer comunicaciones
orales, escritas y de multimedia efectivos en diversas formas y contextos.
Creatividad y curiosidad intelectual: Desarrollar, implementar y comunicar
nuevas ideas a terceros; mantener una actitud abierta y receptiva a perspectivas
innovadoras y variadas.
Pensamiento crítico: Poner en práctica el razonamiento sólido para comprender
y realizar elecciones complejas.
Alfabetismo informacional y en medios: Analizar, acceder, administrar,
integrar, evaluar, y crear información en distintas formas y medios.
Capacidades interpersonales y colaborativas: Demostrar capacidad de
trabajo e grupo y liderazgo; adaptarse a diferentes roles y empatía; respetar
diversas perspectivas.
Identificación, formulación y resolución de problemas: Capacidad de
formular, analizar y resolver problemas.
Autonomía: Supervisar las propias necesidades de comprensión y aprendizaje
mediante la localización de recursos apropiados y la transferencia de lo
aprendido.
Responsabilidad social: Actuar responsablemente en pos de los intereses de
la comunidad a la que pertenecen, demostrar un comportamiento ético en el
plano personal, laboral y social.

La enseñanza centrada en el docente y el aprendizaje centrado en el alumno:
Ambos enfoques plantes diferencias en cuanto al contenido, la enseñanza
el ambiente en el aula, la evaluación y la tecnología, tal como se resume
en el siguiente cuadro:

























By Marian

lunes, 6 de mayo de 2013

Análisis del video:
Al observar lo que sucede en la clase, se hace evidente el mal uso que se le da a las tecnologías en el aula, al darse un tema del currículo utilizando una herramienta digital del mismo modo en que puede usarse el pizarron. El hecho es que, de la misma manera que la alfabetización básica tiene que ver con leer y escribir, la alfabetización con medios tecnológicos debería involucrar tanto la lectura critica como la producción creativa. Lo que no se sabe utilizar, de lo que no se posee el suficiente conocimiento, no se sabe enseñar ni enseñar a usar.

lunes, 22 de abril de 2013

"Repensar el aprendizaje en la era de la cultura digital"

Es común escuchar que la tecnología esta transformando  a la educación de manera fundamental. se dice que desafía las definiciones existentes de conocimiento, ofrece nuevos modos de motivar a los alumnos y promete oportunidades infinitas para la creatividad y la innovación. 
El impulso actual de incluir computadoras en las aulas viene de las compañías comerciales que buscan nuevos mercados para sus productos; y de gobiernos que están casi desesperados por resolver lo que ellos consideran que son los problemas de la educación publica. Ambos adhieren a una especie de determinismo tecnológico, y creen en el poder avasallador de la tecnología. Esto, a su vez, da una visión instrumental del rol de la tecnología en la educación, como si fuera un mecanismo neutral para distribuir información; y la información es considerada como una especie de objeto descorporizado, que existe mas allá de los intereses humanos y sociales. Esto lleva a un cierto descuido de cuestiones educativas básicas  no solo sobre como enseñamos con tecnología, sino también sobre lo que los niños y niñas necesitan saber sobre ella. 
A pesar de los planteos comerciales, hay un cuerpo creciente de investigaciones que sugieren que el impacto de la tecnología en la practica docente cotidiana es bastante limitado. Muchos docentes resisten el uso de de tecnología, no solo porque son anticuados o ignorantes sino porque reconocen que no los ayuda a alcanzar sus objetivos. Hay poca evidencia de que el uso de la tecnología en si mismo mejora los logros de los estudiantes. Por supuesto, algunos docentes usan la tecnología de maneras muy creativas, pero la mayoría de los usos escolares de la tecnología son estrechos, poco imaginativos e instrumentales. 
Hay una paralización poco feliz en el debate popular entre los entusiastas ingenuos y confiados, que ven a la tecnología como la salvación de la educación  y los pesimistas sombríos  que cree que vamos camino al infierno tecnológico  Es tiempo de buscar otro tipo de aproximación. 

La nueva brecha digital  

Uno de los principales temas de interés es la relación entre las culturas y practicas de los niños fuera y dentro de la escuela. En relación con la tecnología digital, hay una distancia cada vez mas significativa entre lo que los chicos hacen en la escuela y lo que hacen en su tiempo libre.. A pesar de la inversión masiva en tecnología en las escuelas, la mayor parte de lo que sucede en la educación no ha sido tocada por este impulso. 
Hay todavía desigualdades muy importantes en el acceso a la tecnología  y en las habilidades y competencias que se requieren para usarla. Y estas son desigualdades que la escuela debe atender. 
Cuando se observa que hacen los chicos con esta tecnología fuera de la escuela, es evidente que es sobre todo, un medio para la cultura popular. En contraste, lo que se hace con la tecnología en la escuela es muy limitado; el currículum ofrece poco mas que un entrenamiento descontextualizado en habilidades funcionales. Muchas investigaciones muestra que los chicos consideran que el uso de las tecnologías en la escuela es aburrido y poco imaginativo. Históricamente la escuela ha sido caracterizada como un rechazo a la cultura popular de los estudiantes. La nueva brecha digital, solo refleja una disyunción histórica mas amplia entre la cultura escolar y la cultura cotidiana de los jóvenes. 

Abordar la nueva brecha digital 

Hay quienes argumentan que lo que los chicos hacen fuera de la escuela no es algo que deba preocupar a los docentes; se dice que lo que sucede en las escuelas es diferente a lo que sucede afuera, la escuela es una forma de inducción en un conocimiento de mayor estatus y el aprendizaje es si o si formal, algo que el conocimiento extraescolar no es. Este argumento deja poco margen para el cambio: parece asumir que el conocimiento "valioso" es algo ya definido de una vez y para siempre, y acepta las distinciones existentes entre "cultura alta" y "cultura popular". 
Las escuelas tienen la responsabilidad de abordar la realidad de la vida de los niños fuera de la escuela, lo cual incluye su participación en la cultura popular y sus usos de la tecnología. 
Sin embargo, hay que evitar una respuesta superficial, como la que existe en algunos argumentos celebratorios de los videojuegos; ya que poseen una visión acrítica y positivista de la cultura popular, que ignora las dimensiones comerciales de los juegos y evita preguntas sobre sus valores e ideologías. 
Este enfoque es sintomático de lo que llamamos la estrategia del "eduentretenimiento", que toma elementos del entretenimiento y los usa para transformar al currículo mas agradable o participativo, sobre todo para los alumnos mas "desenganchados". 

Hacia una alfabetización digital 

El problema con las estartegias descriptas, que ven a la tecnología como un apoyo instrumental para la enseñanza, una herramienta o una técnica, es que llevan a un uso acrítico y poco reflexivo de la tecnología. En este proceso, preguntas fundamentales acerca de como las tecnologías median y representan el mundo, acerca de como crean sentidos sobre el mundo y como son producidas, quedan al margen. 
La educación sobre los medios, es un requisito indispensable para la educación con o a través de los medios. Lo mismo puede decirse de los medios digitales. Si queremos usar internet, los videojuegos u otros medios para enseñar, necesitamos equipar a los alumnos para que comprendan y critiquen a estos medios: no podemos considerarlos como medios neutrales de distribución de la información. 
Necesitamos una concepción coherente y rigurosa acerca de la "alfabetización digital", acerca de aquello que los chicos necesitan saber sobre estos medios. Esto es mucho mas que una cuestión de habilidades técnica o funcionales. Los niños necesitan tener una forma de alfabetización critica que les permita comprender como se produce la información, como circula y como se consume, y como llega a tener sentido. 
Este abordaje permite ir mas allá de preguntas limitadas acerca de si la información en la web es verdadera o confiable, para ayudar a entender las dimensiones sociales y culturales de la tecnología en forma sistemática y rigurosa; al mismo tiempo, busca involucrarse con las experiencias cotidianas de los estudiantes, no para celebrarlas sino para interrogarlas de manera critica. 
De la misma manera que la alfabetización clásica tiene que ver con leer y escribir, la alfabetización con medios digitales debería involucrar tanto la lectura critica como la producción creativa. El advenimiento de herramientas para la creación digital ha implicado nuevas oportunidades; sin embargo, la educación en medios no tiene que ver solo con el desarrollo de habilidades técnicas, ni con una idea banal de creatividad. Antes bien, se plantea desarrollar una comprensión critica de formas culturales y de procesos de comunicación. Una vez mas, la tecnología no precipita el cambio en y por si misma. Necesita una interrogación critica, y su valor depende de manera crucial de los contextos educativos en los cuales es usada. 

¿El fin de la tecnología? 

La perspectiva, tomada de experiencias con educación en medios, provee una mirada rigurosa y desafiante acerca de la tecnología, que hasta ahora no han podido proveer las materias sobre informática o TICs. Ofrece una manera de conectar los usos escolares de la tecnología con los usos fuera de ella y con la cultura popular, de manera critica y no celebratoria, y plantea preguntas cruciales para ir mas allá del uso instrumental de la tecnología. La alfabetización en medios debería reemplazar a las materias de informática, y tendría que estar mucho mas integrada con el aprendizaje de Lengua y Literatura. 
Las tecnologías digitales son un hecho inescapable de la vida moderna. No podemos abandonar los medios y las tecnologías digitales en educación y volver a un tiempo mas simple y mas natural. Los docentes deben usar la tecnología de una forma u otra; y vale la pena recordar que el libro es también una tecnología o medio, como lo es internet. 
Los medios digitales como internet y los videojuegos tienen un enorme potencial para el aprendizaje; pero sera difícil realizar ese potencial si seguimos considerándolos solo como tecnologías, y no como formas de cultura y comunicación. 




Tecnologías de la información y la comunicación

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), a veces denominadas nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC) son un concepto muy asociado al de informática. Si se entiende esta última como el conjunto de recursos, procedimientos y técnicas usadas en el procesamiento, almacenamiento y transmisión de información, esta definición se ha matizado de la mano de las TIC, pues en la actualidad no basta con hablar de una computadora cuando se hace referencia al procesamiento de la información. Internet puede formar parte de ese procesamiento que, quizás, se realice de manera distribuida y remota. Y al hablar de procesamiento remoto, además de incorporar el concepto de telecomunicación, se puede estar haciendo referencia a un dispositivo muy distinto a lo que tradicionalmente se entiende por computadora pues podría llevarse a cabo, por ejemplo, con un teléfono móvil o una computadora ultra-portátil, con capacidad de operar en red mediante Comunicación inalámbrica y con cada vez más prestaciones, facilidades y rendimiento.1
Se pueden considerar las tecnologías de la información y la comunicación como un concepto dinámico.3 Por ejemplo, a finales del siglo XIX el teléfono podría ser considerado una nueva tecnología según las definiciones actuales. Esta misma consideración podía aplicarse a la televisión cuando apareció y se popularizó en la década de los '50 del siglo pasado. Sin embargo, estas tecnologías hoy no se incluirían en una lista de las TIC y es muy posible que actualmente los ordenadores ya no puedan ser calificados como nuevas tecnologías. A pesar de esto, en un concepto amplio, se puede considerar que el teléfono, la televisión y el ordenador forman parte de lo que se llama TIC en tanto que tecnologías que favorecen la comunicación y el intercambio de información en el mundo actual.
Después de la invención de la escritura, los primeros pasos hacia una sociedad de la información estuvieron marcados por el telégrafo eléctrico, después el teléfono y la radiotelefonía, la televisión e Internet. La telefonía móvil y el GPS han asociado la imagen al texto y a la palabra «sin cables». Internet y la televisión son accesibles en el teléfono móvil, que es también una máquina de hacer fotos.4
La asociación de la informática y las telecomunicaciones en la última década del siglo XX se ha beneficiado de la miniaturización de los componentes, permitiendo producir aparatos «multifunciones» a precios accesibles desde el año 2000.
El uso de las TIC no para de crecer y de extenderse, sobre todo en los países ricos, con el riesgo de acentuar localmente la brecha digital5 y social y la diferencia entre generaciones. Desde la agricultura de precisión y la gestión del bosque a la monitorización global del medio ambiente planetario o de la biodiversidad, a la democracia participativa (TIC al servicio del desarrollo sostenible) pasando por el comercio, la telemedicina, la información, la gestión de múltiples bases de datos, la bolsa, la robótica y los usos militares, sin olvidar la ayuda a los discapacitados (por ejemplo, ciegos que usan sintetizadores vocales avanzados), las TIC tienden a ocupar un lugar creciente en la vida humana y el funcionamiento de las sociedades.6
Algunos temen también una pérdida de libertad individual (efecto «Gran Hermano», intrusismo creciente de la publicidad no deseada...). Los prospectivistas7 piensan que las TIC tendrían que tener un lugar creciente y podrían ser el origen de un nuevo paradigma de civilización.


Sociedad de la información y del conocimiento

La sociedad de la Información y la sociedad del conocimiento son dos conceptos que a menudo son utilizados de una manera acrítica. La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. La sociedad del conocimiento se refiere a la apropiación crítica y selectiva de la información protagonizada por ciudadanos que saben como aprovechar la información.
Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tienen un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura: de esto se desprenden que la creación, distribución y manipulación de la información forman parte estructural de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial. Relativamente similares serían los conceptos de sociedad post-industrial (Daniel Bell), posfordismo, sociedad postmoderna, sociedad del conocimiento, entre otros. Norbert Wiener, creador de la cibernética, fue el que anunció el advenimiento de una “Sociedad de la Información” cuya base organizativa, para él, era la circulación sin trabas de la información, a la que consideraba una nueva materia prima.
La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez por el apreciado filósofo del "management" o la gestión empresarial, Peter Drucker, quien previamente había acuñado el término "trabajador del conocimiento". En el decenio de 1990 fue profundizada en una serie de estudios detallados por autores como Robin Mansel o Nico Stehr.
Las sociedades de la información emergen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la cotidianidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona.
La eficacia de estas nuevas tecnologías -actuando sobre elementos tan básicos de la persona como son el habla, el recuerdo o el aprendizaje-, modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.
Sin embargo, la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad.
Para la UNESCO1 el concepto pluralista de sociedades del conocimiento va más allá de la sociedad de la información ya que apunta a transformaciones sociales, culturales y económicas en apoyo al desarrollo sustentable. Los pilares de las sociedades del conocimiento son el acceso a la información para todos, la libertad de expresión y la diversidad lingüística.
                                          

lunes, 15 de abril de 2013

Sociedad de la comunicación.


La sociedad de la Información y la sociedad del conocimiento son dos conceptos que a menudo son utilizados de una manera acrítica. La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. La sociedad del conocimiento se refiere a la apropiación crítica y selectiva de la información protagonizada por ciudadanos que saben como aprovechar la información.
La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez por el apreciado filósofo del "management" o la gestión empresarial, Peter Drucker, quien previamente había acuñado el término "trabajador del conocimiento". En el decenio de 1990 fue profundizada en una serie de estudios detallados por autores como Robin Mansel o Nico Stehr.
Las sociedades de la información emergen de la implantación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en la cotidianidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona.
La eficacia de estas nuevas tecnologías -actuando sobre elementos tan básicos de la persona como son el habla, el recuerdo o el aprendizaje-, modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna.
Sin embargo, la información no es lo mismo que el conocimiento. La información se compone de hechos y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, y posiblemente con alguna finalidad.
Para la UNESCO1 el concepto pluralista de sociedades del conocimiento va más allá de la sociedad de la información ya que apunta a transformaciones sociales, culturales y económicas en apoyo al desarrollo sustentable. Los pilares de las sociedades del conocimiento son el acceso a la información para todos, la libertad de expresión y la diversidad lingüística.

Sociedad en red.

El término sociedad red fue acuñado en 1991 por Jan van Dijk en su obra De Netwerkmaatschappij (La Sociedad Red) - aunque sin duda quien ha contribuido a su mayor desarrollo y popularización ha sido Manuel Castells en La Sociedad Red, el primer volumen de su trilogía La Era de la Información. 


Para Manuel Castells, la estructura social se crea a través de tres tipos de relaciones:


  • Relaciones de producción, muy ligadas a la interacción del hombre con la naturaleza y cómo aquel transforma a esta para la creación de bienes y servicios que satisfagan sus necesidades.
  • Relaciones de experiencia, núcleo fundamental de las relaciones humanas y que se han estructurado históricamente alrededor del sexo y la familia.
  • Relaciones de poder, entendido este como la habilidad de ejercer la violencia para garantizar el cumplimiento de las reglas sociales dominantes.
  • La nueva economía es informacional, de forma que la generación y transformación de la información son determinantes en la productividad del sistema.
  • La nueva economía es global, es decir, opera a nivel planetario.
  • La nueva economía está en red, dando lugar a la empresa-red, organización económica de nuevo cuño con alta flexibilidad y operatividad, de configuración variable y que funciona como una red: plana en jerarquías y donde lo importante es la interconexión de los distintos nodos.


En la Sociedad Red la realidad está construida por redes de información que procesan, almacenan y transmiten información sin restricciones de distancia, tiempo ni volumen. Esta nueva forma de entender el funcionamiento de la sociedad se basa en el fenómeno de la globalización, el cual se ha ido desarrollando gracias a Internet. 
La forma como se establecen, mantienen, modifican o destruyen estas relaciones cambia ante el nuevo paradigma social en el que se entra a mediados del siglo XX. La nueva sociedad, la sociedad red, nace de una revolución tecnológica basada en la información y el conocimiento y genera una nueva economía cuyas tres características fundamentales son:
Estas características de la nueva economía cambian radicalmente la forma en que se dan las relaciones de producción, experiencia y poder, redefiniendo el mercado de trabajo y el empleo, la cultura, la política, el Estado, el consumo, etc.